Docente universitaria en las áreas de química y ciencias del ambiente. Entiende el arte como una forma de explicar el mundo distinta de la ciencia, pero que tiene puntos en común con ella. Arte y ciencia obedecen a lógicas distintas, pero en ambos hay un componente de disrupción, de innovación y de transformación del mundo.
Entiende su arte como una búsqueda, una pulsión. Ha incursionado en la cerámica y en la actualidad su exploración se ha enfocado en la acuarela de la que le atrae su carácter indómito.
La acuarrela sucede como una puja de tensiones entre el pigmento, el papel y el agua. De esa pulseada entre atracciones y repulsas emergen la riqueza de matices y texturas que caben en una mancha de acuarela.
En la construcción de su propio lenguaje discurre por el paisaje urbano (dejandose arrastrar por los ejes cartesianos y los puntos de fuga); el paisaje abstracto (donde la mancha toma las riendas), la figura humana y metáforas pictóricas que se mecen entre lo concreto y lo simbólico.
En el arte como en la ciencia, experimente, erra, acierta, descubre... y siempre aprende.