Siempre tuve la necesidad de expresarme mediante algo plástico y manual. Durante muchos años pinté al óleo y lo combinado con modelaje en barro, tejiendo...la cuestión era expresarme, realizar cosas bonitas. Cuando la acuarela llegó a mi vida fue como cuando una bola da cien vueltas alrededor del agujero para al final caer. Ahí estuvo la conexión y me divierto jugando ese baile del agua con el pigmento. Me gusta probar y no sigo solo un motivo o un estilo porque en todo encuentro algo que pintar. Seguiremos "pincelando", seguiremos retando al agua y al pigmento con su libertad y espontaneidad. ¿Quién ganará?