Me encantan el contacto y la inmersión en la naturaleza, ello me ha marcado desde lo profesional y lo cotidiano, lo artístico y lo vanal.
Amante de la naturaleza; del sonido del viento, la lluvia en la cara, la belleza de las flores, la grandeza de los árboles, la sutileza de las aves, el olor de la tierra húmeda, entre otros goces. Aprendí acuarela desde lo naturalista y en el camino encontró desafiados a emprender otros trazos, otros colores y miradas.