Crecí en una familia de artistas, el arte cómo una expresión natural hacia con la vida.
Al llegar a la Patagonia hace 16 años, sentí qué era el momento de conectarme con la pintura, y con la acuarela, hice mis primeras pinceladas durante un tiempo breve, dónde transite la perdida del ser qué me motivó y me decreto cuál era mi misión frente a la pintura, poniendo mucho incapié en las acuarelas. en mi duelo me aleje de ellas y comencé a pintar con acrílicos y explorar el collage, fueron muchos años de obras qué me llevaban mucho tiempo, mucho despliegue entre bastidores y atriles., y hacé apenas un año, al mudarme a la montaña, dónde un fuerte deseó de pintar más liviano, pudiendo salir al exterior a contemplar la naturaleza, las acuarelas se volvieron a presentar frente Ami, y la posibilidad de tomar clases con la artista kira Memontoff, con el propósito de aprender el manejo del agua, y toda la magia que se esconde en está tinta.
Hoy agradezco el llamado y la misión de aquel ser, que develó cual sería mi gran pasión y hoy mi caminó en el Arte